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Si tu deseo es adquirir una vivienda pero, no cuentas con el capital suficiente para lograrlo, ¡no te preocupes! Para eso existen los “créditos hipotecarios” los cuales, te apoyarán a consolidar tu sueño de formalizar un patrimonio.

 

Conoce aquí las 3 formas más recurridas para financiar tu casa y anímate a invertir ¡ya!

 

Crédito Infonavit

Este crédito hipotecario es el más común que te otorgan cuando comienzas a trabajar en una empresa del sector privado. Con el puedes adquirir una vivienda de forma rápida y sencilla, pues no requieres de muchos trámites para sacarle provecho.

Existen varias modalidades de este crédito que seguro te interesarán:

 

Cofinavit. En este formato se puede alcanzar una cantidad de crédito mayor al sumar aquel concedido por el Infonavit y aquel que proviene de otra institución.

Infonavit-Fovissste. Si tu cónyuge es derechohabiente del Fovissste,  puedes aumentar la cantidad de tu crédito sin necesidad de sorteos.

Crédito Seguro Infonavit. Si no tienes la cantidad de dinero suficiente para pedir un crédito Infonavit, a través de este puedes ahorrar mensualmente con la intención de acumular la cantidad que deseas para luego efectuar la solicitud del crédito.

 

Crédito Fovissste

Recurrir a este tipo de crédito es exclusivo para personas que laboran en una institución pública (dependencias de gobierno). Al igual que Infonavit, este modelo también cuenta con modalidades:

Crédito Tradicional. A este tipo de financiación se accede de forma aleatoria, cada año se programa un sorteo entre los trabajadores activos y los derechohabientes.

Crédito con Subsidio. Está destinado a aquellas personas que tienen un único ingreso menor a 10,655.2 pesos.

Crédito Conyugal. Este esquema es apropiado para derechohabientes casados, uno de ellos siendo afiliado del INFONAVIT.

 

Crédito Bancario

Acceder a este tipo de crédito es más fácil que los anteriores, pues depende de tus ingresos directos e historial financiero. Para este tipo de crédito, cuentas con dos opciones muy atractivas para elegir:

Personal. Puedes emplearlo de la forma en que más te convenga. La entidad financiera pone a tu disposición una suma de dinero, con la premisa de que pagues un interés.

Nómina. El préstamo lo ofrece la institución donde tu empresa deposita tu salario, pues éste será el respaldo del crédito que te será descontado automáticamente cada quincena.

 

Recuerda que en Esphabit te ayudamos a aplicar de forma correcta tu crédito y consolidar tu deseo de vivienda. ¡Contáctanos!